Preescolar.
Un niño emocionalmente sano, altamente socializado, autocentrado,
disciplinado en sus tareas, alegre, explotando con capacidad lógica,
respetuoso de los valores, acorde con su desarrollo evolutivo.
Secundaria
y Media.
Un joven cumplidor de sus obligaciones, constante, recto, solidario,
cooperador, respetuoso, sociable, abierto al cambio, sano emocional
y sexualmente, con sentido de pertenencia y dispuesto a realizar su
proyecto de vida.
Ciclo complementario.
Un adolescente centrado en su proyección profesional de educador,
con amplios conocimientos en lo pedagógico, científico,
social, cultural que con sentido crítico plantee problemas y
proponga soluciones.
Debe poseer un gran orgullo y pertenencia institucional.